diumenge, abril 15, 2012
Verdú en deu minuts
Verdú vs Atlético de Madrid (La posesión Verdú) per elfutboldegons
dimecres, abril 04, 2012
L'amor feliç

1. ‘La vella ferida’
“La de la vieja herida es una imagen que siempre me ha interesado mucho. Siempre me han gustado los personajes de las películas o novelas que empiezan con una herida, que a lo largo del relato se va transformando y al final hace que el personaje muera, o se transforme, o se cure. La idea de una herida vieja me interesa porque es una buena manera de hablar de la boca, de hablar del coño, de hablar del culo, y una herida que vuelve a sangrar es una imagen que está llena de significados para todo el mundo”.
2. ‘Els vespres verds’
“Es una canción sobre las canciones, que incluye otra canción dentro de si misma. Es una especie de juego sobre el uso que hacemos de las canciones, y sobre las canciones que no resuelven cosas sino que generan debates y preguntas acerca de qué va todo esto. ‘Càlids vespres verds, grocs ho trobes, blaus ho perds‘… Mi hijo mayor se llama Guerau, y el pequeño Roc, y hay una amiga de mi mujer que los llama ‘blau i groc’, y no sé cómo pero eso ha acabado de alguna manera en la canción (risas). Es una canción sobre de qué van las canciones”.
3. ‘Ull salvatge’
“Quería hacer una canción relatando las virtudes de lo que a mí me gusta, de lo que me entusiasma. Lo hice a través de una mujer, explicando cómo era una mujer. Y de nuevo lo hago con la fórmula de explicar algo que me gusta por lo inagotable que es: ‘Mireu com resplandeix en tota la seva foscor‘. Es un misterio, para mí es un misterio y lo quiero capturar. Es la misma contradicción que forma el amor, el deseo, las pasiones… Quiero que sea mío, y se me escapa. Y es en este conflicto donde se ubica esta y la mayoría de canciones”.
4. ‘L’última ressaca’
“Es una canción mucho más sencilla que empieza con la mentira más cotidiana que somos capaces de darnos, la de que no volveremos a beber nunca más. Siempre había querido hacer una canción que dijera esto, porque es un sentimiento que todo el mundo tiene. Un propósito que todo el mundo tiene y luego… (risas). También me hacía gracia por la relación que podía tener con otras canciones de Mishima, como ‘Set tota la vida‘”.
5. ‘Els crits’
“Creo que es de las mejores del disco. Es una canción sobre la angustia, y sobre la sensación que tenemos a veces de que el mundo ha desaparecido a nuestro alrededor y estamos solos. De repente, el universo calla y te sientes solo, y eso genera una cierta sensación de angustia. Y para escribirla, le pregunté a esta sensación qué podía explicarla. Una de las imágenes que, para mí, la explican es la típica situación de cuando gritas en un sueño y no se oye nada”.
6. ‘El que em van dir’
“Esta es una canción que escribí hace muchos años, creo que durante la época de Set tota la vida. Lo que pasa es que no la tenía solucionada dentro de mí. No quería cantar una canción que dijera lo que tienes que hacer, porque es como un manual para domesticar un animal, o para saber qué hacer con la vida. Es como un manual de instrucciones que un padre le puede explicar a un hijo. Y como tenía este tono de manual de instrucciones, en su día no me cuadraba, por paternalista y puñetera. Pero luego cumplí 40 años y pensé que si no lo hacía ahora, no la podría cantar nunca (risas). Así que la terminé”.
7. ‘El camí més llarg’
“Es una canción sobre el Ulises de hoy en día, del de ‘por el camino me entretengo’. La idea del tío que para volver a casa coge el camino más largo. Hay una canción de Tom Waits que se llama ‘The Long Way Back Home‘ que habla de lo mismo, aunque hay muchas que hablan de lo mismo. Va sobre un personaje que se despista, y que en la distracción encuentra de alguna manera el placer de la vida”.
8. ‘No existeix l’amor feliç’
“A George Brassens lo he escuchado mucho, mis padres ya lo escuchaban a menudo, y hace unos años lo recuperé de mano de un amigo. Lo volví a escuchar, y me flipé bastante con esta canción, ’Il n’ya pas d’amour heureux‘, que precisamente creo que es una rareza entre la obra de Brassens. Es una canción que tiene un tono de cierta gravedad, cuando las canciones de Brassens lo que suelen hacer es cargarse cualquier institución de una pedrada. En este caso, el amor también es una institución a la que desmentir: no existe el amor feliz. El caso es que la canción daba en el clavo con el tema que me interesaba cuando la escribí: de dónde surge el amor romántico, cuál es la historia, qué hay detrás. Y tuve la ambición de adaptar la canción al catalán y de darle nueva vida al texto, porque es una maravilla. No solo desmiente el amor romántico, sino que desmiente el amor a la patria y a cualquier cosa. Pero al mismo tiempo contiene una contradicción dentro de la propia canción, al decir ‘repetint després de mi aquestes paraules que us he dit, i que pels teus grans ulls tan aviat van morir, no existeix l’amor feliç‘. Y el disco, de alguna manera, intenta hacer lo mismo: generar un debate alrededor del tema, con todas sus contradicciones internas y sus dudas”.
9. ‘Ossos dins d’una caixa’
“Es la historia de un bar, de sus personajes. He cogido algunos personajes que he conocido en mi vida, y les he metido en un bar de mierda –un bar en el que he pasado muchas horas–, y he contado cuáles eran las peculiaridades de cada uno. O más bien, con qué me quedé de cada personaje –que muchas veces es un juicio injusto y parcial sobre las otras personas, que ya han desaparecido de tu vida pero recuerdas de alguna manera–. Es la manera más terrenal de explica el más allá. La más sucia. Filosofía de bar. Por eso lo de huesos dentro de una caja: es una manera nada espiritual de hablar del más allá”.
10. ‘No obeir’
“Cuando escribí esta canción, no sabía muy bien de qué iba. Al principio la escribí pensando en que la cantara una mujer, y luego la canté yo… Quería que en ella estuviera presente el deseo ilícito. Y al final, cuando la canto pienso que es una canción sobre la relación entre un músico y el público. Esta cosa de compartirlo todo menos el tacto, menos el afecto real. ‘Si vens a ballar amb mi aquesta nit…‘. Pero con las interpretaciones de las canciones me pasa esto, que van cambiando; durante un tiempo pienso que dicen una cosa, y luego otra. Creo que cuando escribes una buena canción, no resuelves nunca el tema sobre el que trata; capturas el enigma, el dilema, el misterio. A mí me interesa este tipo de composición”.
11. ‘Rilke’
“Es un fragmento de un poema de Rilke traducio por Joan Vinyoli. Vinyoli es un poeta que me gusta mucho, que he leído bastante, y leyendo su obra me encontré con este fragmento de Rilke y flipé mucho porque es un texto casi musical que captura muy bien el misterio de la vida. En cuatro o cinco versos parece que esté todo: la vida y la muerte. Lo explica de una manera muy musical, y me inspiró para musicarlo. Es un poco como ‘Agueev‘ o ‘Alguna cosa em diu que sí‘, canciones en las que intento enseñar dos caras de un aspecto o un fenómeno con la ambición de ser lo más breve y directo posible. De ir al grano, aunque hable de la muerte o de toda la vida, de hacerlo en un minuto. Siempre me han gustado mucho este tipo de formas. En este fragmento vi que había este juego, y de ahí la canción”.
12. ‘Ningú m’espera’
“Es una canción que escribí en la época de Ordre i Aventura, y que hice con este procedimiento de la forma que me inquieta a la que le pregunto cosas. Es una canción que me sigue emocionando muchísimo, y que ha tenido muchos significados desde que la escribí hasta hoy… y todavía cambia. El último significado que le doy es que es lo que canta un niño el primer día que sale del cole y tiene que volver solo a casa. Esa sensación de que es libre pero que está solo. Pavor y entusiasmo al mismo tiempo. Una sensación que puedes tener muchas veces a lo largo de tu vida; yo la he tenido al tener hijos, o cuando sales la primera vez de fiesta, o ahora mismo cuando me pregunto si soy un artista o no, si puedo vivir de esto o no. Seguramente es una canción sobre este sentimiento”.
dissabte, gener 07, 2012
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Ep, a mi m'interessen els horaris de la biblioteca (com pot ser que en ple període d'exàmens finals obri de 10h a 20h?).
Què passa? No fa prou gràcia per incloure-ho a l'enquesta? Doncs mira que les notícies del Campus Nord...
dissabte, desembre 17, 2011
El termo espatllat.
Enllaç, que no sé si funciona.
Rectifico. Espectacular:
diumenge, octubre 09, 2011
D'atropellaments i semàfors, per separat.
Quan el dia t'atropella amb un ritme escàs, quan les hores guanyades acaben pesant, entre mirades enrere que et deixen sol al present, quan aquest present sembla inassumible amb el ritme encomanat del dia que, com qui no vol la cosa, ha anat avançant. Quan després de tot això el semàfor torna a ser verd, ja no hi ha cap dubte que és veritat que les coses sempre acaben bé. Quan el semàfor és verd, els cotxes han d'arrancar.dijous, febrer 17, 2011
Qüestió de dignitat
La polèmica sobre la negativa de Raül Agné a sotmetre's a una roda de premsa irrespectuosa no és notícia per l'actitud dels periodistes sinó per la raresa del gest de l'entrenador del Girona. Situacions com aquesta són normals dins la perversa normalitat espanyola, però acostumen a resoldre's amb l'acatament de l'interpel·lat. De vegades es negocien fent-se perdonar unes paraules en català al preu de traduir-les immediatament, o senzillament canviant de registre. Així s'exhibeix la llengua pròpia com una concessió a la sentimentalitat mentre s'acata la prescripció d'un bilingüisme unidireccional que redueix el català a la trista condició de símbol. Sovint això es fa de manera tan natural com acomplexada, i la mateixa freqüència del ritual n'amaga el mecanisme psicològic. L'agilitat amb què molts catalans arraconen l'idioma amb l'espontaneïtat d'un reflex condicionat els sembla un motiu d'orgull. I a fe de Deu que no els falten elogis per la pirueta ben executada.
"Hay que ver, lo bien que hablan el castellano ustedes los catalanes".
Ja deia Josep Pla, responent a un d'aquests afalacs de la pirueta -l'afalagador en deia "la peripecia del bilingüismo" - que el bilingüisme no és cap peripècia, sinó una tragèdia per als catalans.
Ara, la volubilitat amb què certes persones avui menystenen l'idioma i demà guanyen el premi Ramon Llull no deixa de ser anormal des de qualsevol punt de vista mitjanament consistent (anava a dir racional , però potser en faria un gra massa). I no és que la asimetria d'unes relacions de poder plasmades en uns usos lingüístics impliqui necessàriament que els espanyols no hagin de practicar mai el bilingüisme que amb tanta convicció reivindiquen al domini lingüístic dels altres -des de Catalunya fins a Califòrnia-, sinó que la asimetria la manifesten cruament en el fet d'exigir el bilingüisme coactiu exclusivament als catalans. Si Agné hagués estat anglès, italià, o portuguès, ningú li hauria discutit el dret a parlar en el seu idioma. Però el moll de la qüestió rau precisament en la bàrbara exigència que una persona renunciï a un dret al qual no pot renunciar sense perdre també la seva dignitat, i en fer-ho únicament i exclusivament per deixar ben clar que, a l'Estat espanyol, no hi ha drets naturals i que en tot cas els drets estatutaris no ho són.
L'origen d'aquesta situació no fou el franquisme sinó el paper que va jugar la Inquisició al servei de la corona castellana. Quan el tribunal del Sant Ofici es va dissoldre el 1834, feia tres segles i mig que els espanyols s'adaptaven a una uniformitat que no tenia cap altra funció que implantar l'obediència més absoluta. En perseguir fins al darrer vestigi d'una divergència sempre potencialment perillosa, i en generalitzar la sospita als aspectes més superficials de la vida quotidiana, la Inquisició va crear una societat d'adeptes fanatitzats per la por i units per l'odi visceral a tot allò que posava en qüestió l'excelsitud de la manera de ser espanyola. Si l'Estat liberal del segle XIX prescindí de la Inquisició fou perquè va secularitzar i posar al dia les seves tasques unificadores, traslladant l'absolutisme de la fe catòlica a l'absolutisme de l'estat nacional centralitzat. I en realitat així estem encara, puix que les concessions a la diversitat fetes pels amos de l'Estat quan els calia girar full del franquisme les feren a contracor, amb gasiveria i amb la intenció de desdir-se'n quan l'Estat renacionalitzat i ultracentralitzat recuperés legitimat, o sigui, un cop soterrada la memòria que ara en diuen històrica però que en realitat és biogràfica i biològica, part de la vida i de la biologia de molta gent que encara sap que l'ahir i l'avui no sols estan entortolligats sinó que, com els fills respecte dels pares, cada cop s'assemblen més.
Mentre que periodistes aragonesos rebutgen reconèixer el català de la Franja i des de la seva ínfima humanitat neguen una realitat cultural perquè la consideren intolerable, un aragonès de nació catalana dóna una lliçó de dignitat a milions de catalans del Principat -i de les Balears i del País Valencià- i per aquest fet provoca les ires de mig Espanya, els fills de la qual mai accedirien a canviar d'idioma davant els mitjans d'una altra nació ibèrica. Ni cal tampoc, perquè al capdavall no és admissible, entre parlants de llengües romàniques tan properes, l'argument de la incomprensió. Mentre Agné era comminat per la Inquisició mediàtica a renunciar a l'heretgia del seu particularisme, a la Universitat de Stanford se celebrava una festa de la diversitat ibèrica, i un professor valencià, l'Antoni Martí Monterde, s'adreçava en català a un públic de diversos orígens lingüístics sense que ningú s'esquincés cap vestit i, encara més, sense que ningú manifestés cap necessitat que el conferenciant canviés de llengua, ni tan sols quan aquest, amb una delicadesa potser innecessària, va oferir fins a dos cops canviar d'idioma.